¿Qué es la obstrucción arterial de la retina?
La oclusión arterial de la retina es causada por cualquier evento que produzca un bloqueo significativo de la arteria retinal, con el consiguiente infarto de la retina interna. Se clasifica según el nivel de la oclusión:
OACR
Obstrucción de la arteria central de la retina. La oclusión ocurre antes de la bifurcación principal.
OARR
Obstrucción de rama arterial. La oclusión ocurre en una rama secundaria, afectando solo un sector retinal.
Ciliorretinal
Oclusión de la arteria ciliorretinal. Hay leve predominio en hombres en todas las variantes.
Causas y factores de riesgo
La presentación típica es la de un paciente mayor con pérdida aguda e indolora de visión, aunque puede ocurrir en jóvenes con enfermedad valvular cardíaca o trombofilias. Una historia reciente de amaurosis fugax (pérdida visual transitoria) no es infrecuente como antecedente.
Émbolo (causa más común)
Cálcico, de colesterol (Hollenhorst) o fibrinoplaquetario. El origen más frecuente es una placa en la arteria carótida.
Trombo intraluminal
Trombo inestable o hemorragia intraarterial. Puede asociarse a estados de hipercoagulabilidad.
Vasculitis / arteritis de células gigantes
La arteritis temporal es causa del 1–2% de los casos de OACR ("arterítica"). Requiere esteroides sistémicos inmediatos.
Causa infecciosa
Infecciones sistémicas que pueden generar émbolos sépticos o vasculitis infecciosa.
Desórdenes trombofílicos
Estados de hipercoagulabilidad como síndrome antifosfolípido, especialmente en pacientes jóvenes.
Hipoperfusión / presión intraocular elevada
Reducción del flujo sanguíneo retinal por hipotensión arterial o hipertensión ocular severa.
Presentación clínica y diagnóstico
La oclusión arterial es habitualmente un diagnóstico clínico basado en la apariencia del fondo de ojo y la historia. El hallazgo clásico es la retina blanquecino-amarillenta con la mancha rojo cereza sobre la mácula — signo que puede tardar al menos una hora en aparecer. Los vasos retinales se ven atenuados o segmentados.
🔬 Diagnóstico por imágenes
Si se requiere confirmación, la angiografía con contraste (RFG) muestra retraso en el tránsito arteriovenoso (no ausencia completa). El OCT muestra engrosamiento de la capa retinal interna en la fase aguda y atrofia en la fase crónica.
Los émbolos son visibles en el 20–40% de los casos de OACR. Un émbolo amarillo brillante sugiere origen en placa aterosclerótica carotídea; un émbolo calcificado suele originarse en válvulas cardíacas. La apariencia del émbolo orienta la búsqueda etiológica sistémica.
Ventana de tratamiento
⏱️ El tiempo es retina — actuar de inmediato
La ventana óptima es de 90–100 minutos. Sin embargo, estudios observacionales muestran mejoría hasta 20 o más horas del inicio, posiblemente por oclusión incompleta o circulación colateral. Para la OARR con buena agudeza visual, el tratamiento agresivo generalmente no se justifica.
Tratamientos disponibles
Masaje digital ocular
Presión firme repetitiva sobre el globo (10 seg presión / 5 seg pausa). Intenta desalojar físicamente el émbolo.
Descenso de la PIO
Acetazolamida IV, manitol IV o agentes tópicos. La paracentesis de cámara anterior reduce la PIO a <5 mmHg con mayor rapidez.
Vasodilatadores
Nitrato de isosorbide sublingual, respirar CO₂ expirado (bolsa de papel) o carbógeno (95% O₂ + 5% CO₂).
Trombólisis
Disolución del trombo por vía sistémica o intraarterial. Mayor efectividad dentro de la ventana óptima.
Antiplaquetarios
Aspirina u otros agentes antiagregantes para prevenir extensión de la oclusión y eventos sistémicos.
Esteroides sistémicos
Tratamiento inmediato e imprescindible ante sospecha de arteritis de células gigantes para proteger el ojo contralateral.
Oxígeno hiperbárico
Aumenta la oxigenación tisular retinal para limitar el daño isquémico. Disponible en centros especializados.
Embólisis láser
Fragmentación del émbolo mediante láser. Técnica especializada para casos seleccionados con émbolo visible.
Seguimiento y complicaciones tardías
Luego del tratamiento inicial, todo paciente con oclusión arterial de retina debe ser investigado meticulosamente para identificar la causa responsable — en particular enfermedad carotídea, cardiopatía emboligénica y vasculitis sistémica.
⚠️ Neovascularización y glaucoma neovascular
Si hay isquemia retinal significativa, el estímulo angiogénico puede generar neovascularización del iris y del ángulo iridocorneal con el consecuente glaucoma neovascular — una complicación grave que puede causar pérdida permanente adicional de visión. Si se observa neovascularización, debe realizarse fotocoagulación láser de la retina de forma preventiva.