¿Qué es la retinopatía central serosa?
La retina es un tejido sensitivo a la luz que se encuentra en la parte posterior del ojo. Convierte los rayos de luz en impulsos eléctricos que viajan a través del nervio óptico hasta el cerebro, donde las imágenes se "interpretan" en lo que vemos. Una retina sana e intacta es fundamental para tener buena visión.
🔬 ¿Qué ocurre en la RCS?
En la retinopatía central serosa, la acumulación de líquido debajo de la retina es la causa por la cual la visión se afecta. Este líquido proviene de filtraciones desde la coroides, el tejido vascular situado debajo de la retina.
Los pacientes con RCS suelen tener una coroides de mayor espesor que lo normal, lo que genera un aumento de la presión capilar. Esta presión vence a la capa protectora entre ambas estructuras: el epitelio pigmentado de la retina (EPR). Cuando el EPR pierde la capacidad de contener esa presión, el líquido se acumula primero debajo de esa capa — como una ampolla en la piel — generando pequeños desprendimientos del EPR. Si la filtración continúa, el líquido pasa por sobre el EPR y se acumula debajo de la retina: es el líquido subretinal o desprendimiento seroso de retina.
La RCS raramente afecta los dos ojos al mismo tiempo.
Síntomas
- 1
Distorsión central en la visión (metamorfopsia)
- 2
Visión borrosa u oscurecida
- 3
Mancha ciega en el centro del campo visual
- 4
Distorsión de líneas rectas (parecen onduladas)
- 5
Los objetos parecen más pequeños o más lejanos (micropsia)
¿Quién tiene más riesgo?
Los hombres se ven más afectados que las mujeres, particularmente entre los 30 y 50 años. El estrés figura entre los factores de mayor importancia, y las personalidades tipo "A" tienen mayor predisposición.
Otros factores que incrementan el riesgo:
Uso de corticoides (cualquier vía de administración)
Consumo elevado de cafeína
Hipertensión arterial
Enfermedades autoinmunes y lupus
Apneas del sueño
Personalidad tipo A / estrés crónico
¿Cómo se diagnostica?
Normalmente la condición se puede diagnosticar con un estudio no invasivo: la tomografía de coherencia óptica (OCT/TCO). Este estudio genera cortes casi a nivel histológico de la retina, permitiendo evaluar su espesor y detectar la presencia de líquido subretinal.
En algunos casos es necesario complementar con una angiografía digital con contraste endovenoso. Consiste en inyectar un contraste en la vena del brazo que, al circular por la retina, es detectado con filtros especiales y fotografía digital. Permite localizar las áreas de filtración con gran precisión, lo que facilita la planificación del tratamiento con láser.
Tratamiento
La gran mayoría de los casos resuelven de manera espontánea en uno o dos meses. Durante este período se realiza un seguimiento para confirmar que el líquido se está reabsorbiendo. El tratamiento está indicado en casos con severo compromiso visual, falta de mejoría o forma crónica (más de 6 meses).
Observación activa
En episodios agudos sin compromiso severo de visión. Seguimiento periódico con OCT para confirmar la resolución espontánea.
Láser convencional (Argón)
Se aplica en el área de filtración cuando está alejada del centro. Permite cauterizar el punto de fuga identificado en la angiografía.
Láser subumbral
No genera cicatriz térmica, lo que lo hace muy seguro cerca de áreas centrales sensibles. Cuenta con efectos terapéuticos comprobados.
Terapia fotodinámica (PDT)
Tratamiento con laser especial de gran eficacia, especialmente en formas crónicas. De difícil acceso en Argentina actualmente.
Importante sobre los corticoides: si está usando medicación corticoidea (en cualquier forma: oral, inyectable, inhalada, cremas o gotas), es fundamental informar al médico. El uso de esteroides es uno de los principales factores desencadenantes de la RCS y su suspensión puede ser necesaria según el criterio médico.
Pronóstico y seguimiento
La mayoría de los pacientes recupera buena visión
Inclusive sin tratamiento, la mayoría de los pacientes con RCS recupera buena visión. Sin embargo, la visión final puede no volver al nivel exacto previo al episodio. Es fundamental el control rutinario para detectar líquido subretinal que a veces no es percibido dentro del campo visual pero que tiene efecto negativo en la visión a largo plazo.
La mitad de los pacientes puede presentar una recurrencia: una nueva acumulación de líquido luego de haberse curado del episodio previo, con una tasa de hasta un 50%. Por ello el seguimiento periódico con OCT es indispensable incluso luego de la resolución.
Más información sobre retinopatía central serosa — Asociación Americana de Especialistas en Retina (PDF) →