¿Qué significa tener cataratas?
Una catarata es un cambio en la lente natural que tenemos dentro del ojo llamada cristalino. El cristalino ayuda a enfocar las imágenes en la retina, que se encuentra en la parte más posterior del ojo y puede compararse con el filme de una cámara fotográfica.
En una situación normal, la luz atraviesa el cristalino transparente, la imagen se forma en la retina y se transmite por el nervio óptico hacia el cerebro. Cuando este cristalino se opaca, la retina no recibe una imagen nítida y la agudeza visual disminuye.
La mayoría de las cataratas se asocian al envejecimiento normal. Por eso son comunes en personas mayores: más de la mitad de la población de más de 80 años tiene cataratas o ya fue operada. Puede ocurrir en ambos ojos y la mayoría de las veces es simétrica.
¿Cómo se desarrollan?
Las cataratas seniles se desarrollan básicamente de dos maneras:
Acúmulo de proteínas lenticulares
El cristalino está compuesto mayormente por agua y proteínas. Con los años, el aumento de proteínas opaca el lente, reduciendo la luz que llega a la retina. En casos avanzados causa visión borrosa. Las cataratas tienden a progresar lentamente.
Cambio de coloración amarillo/amarronado
A medida que el cristalino cambia de color, la visión puede adquirir un "tinte marrón". Al principio no impacta visualmente, pero la intensidad del cambio puede dificultar la lectura y las actividades diarias.
¿Quién está en riesgo?
El riesgo de desarrollar cataratas se incrementa con la edad, pero hay factores que aceleran su aparición:
Síntomas
Los síntomas pueden ser parte de otros problemas oculares también. Ante cualquiera de ellos se recomienda consultar con un especialista:
Visión borrosa o reducida
Visión de colores más opacos o amarillentos
Fotofobia o deslumbramiento con halos alrededor de las luces
Visión nocturna reducida
Visión doble o múltiples imágenes con un ojo
Cambio frecuente en la prescripción de los anteojos
Tratamiento
Los síntomas tempranos a veces pueden compensarse con nueva prescripción de anteojos, mayor intensidad de luz o lentes con protección solar. Si estas medidas no son suficientes, la cirugía es el único tratamiento efectivo: reemplazar el cristalino opaco por un implante de lente intraocular.
📋 ¿Cuándo operar?
La catarata necesita operarse solo si la visión interfiere con las actividades diarias: conducir, leer, mirar televisión. Es una decisión conjunta del paciente y el cirujano, y normalmente no es una urgencia.
Sin embargo, en algunos casos la operación es necesaria aunque el paciente no tenga síntomas: por ejemplo, en cataratas avanzadas con patologías de retina concomitantes (como retinopatía diabética o maculopatía) que impidan un examen adecuado de fondo de ojo.
Tipos de lentes intraoculares
Hoy existen muchas opciones. Es muy importante informarse acerca de las diferencias con su cirujano para elegir la más adecuada a su estilo de vida:
Monofocal
Foco a una distancia fija (generalmente lejos). Puede requerir anteojos para leer.
Rango extendido (EDOF)
Amplía el rango de visión, reduciendo la dependencia de anteojos para distancias intermedias.
Multifocal
Permite ver de lejos y de cerca sin anteojos. Puede generar mayor sensibilidad a los halos.
Tórica (astigmatismo)
Corrige el astigmatismo preexistente además de la catarata.
Con filtros especiales
Filtros de luz azul o UV para mayor protección de la retina.
Consulte con su cirujano
La elección depende de su estilo de vida, trabajo y características del ojo.
Riesgos de la cirugía de catarata
La cirugía de cataratas es normalmente segura. Sin embargo, como toda intervención quirúrgica, conlleva riesgos:
Desprendimiento de retina
Riesgo mínimo, ligeramente mayor en pacientes con miopía elevada. Tratable con cirugía.
Infección ocular
Rara pero seria. Requiere tratamiento antibiótico intensivo inmediato.
Sangrado o inflamación
Generalmente controlables con medicación apropiada en el postoperatorio.
Cambios en la presión ocular
La mayoría se controla con gotas oftálmicas.
¿Qué pasa si el sostén de la lente es débil o se luxó?
Hay diferentes patologías que hacen que el sostén de la lente intraocular sea menos efectivo. A veces el soporte capsular es débil o, como parte de una complicación quirúrgica, la lente no puede colocarse en el lugar original llamado saco capsular o bag. Estos casos revisten un gran desafío y muchas veces es aconsejable derivar al paciente a un cirujano especialista en retina y vítreo.
Existen básicamente tres opciones que dependen de la severidad del compromiso del soporte:
Lente en sulcus (surco)
Cuando existe soporte capsular anterior, se coloca la lente entre el saco y el iris. Es una solución muy estable en el tiempo.
Fijación escleral con Gore-Tex
Cuando no hay soporte, la lente se fija a las paredes del ojo con sutura de Gore-Tex (usada en cirugía cardiovascular). Es la técnica más prometedora para lograr centrado duradero sin luxación futura.
Lente de cámara anterior
Apoyada sobre la raíz del iris. Se indica en casos específicos según las variables clínicas y la experiencia del cirujano.
La experiencia del Dr. Rubin en fijación escleral
En la experiencia del Dr. Rubin, la fijación escleral con sutura de Gore-Tex es la técnica más prometedora para lograr una lente centrada sin luxación por años. Es fundamental que un especialista en retina y vítreo sea involucrado tanto en el intraquirúrgico como en el postoperatorio inmediato, dado el mayor riesgo de complicaciones de retina — especialmente desprendimientos — que pueden prevenirse con el control adecuado.
¿Las cataratas se forman de nuevo?
No. Una vez removido el cristalino, no vuelve a opacarse. Sin embargo, con el tiempo el tejido donde se inserta la lente intraocular puede cicatrizar con proliferación de células sobre la parte posterior del implante, opacándolo levemente. Esto se llama opacificación de cápsula posterior y se trata con un láser YAG, un procedimiento ambulatorio, sin dolor y con rarísimas complicaciones.
¿Cuándo se recupera la visión normal?
🗓️ Recuperación postoperatoria
- Las actividades cotidianas se retoman rápidamente, aunque la visión puede estar borrosa inicialmente.
- Hay un período de adaptación del ojo, y de su conexión con el otro ojo y el cerebro.
- Los colores van a aparecer muy brillosos o "vivos", ya que el implante transparente reemplaza al cristalino opaco que filtraba la luz. Esta situación se suele normalizar con el tiempo.
- Dependiendo del tipo de implante, puede requerirse el uso de anteojos o lentes de contacto luego de un período de adaptación.