El vítreo y el desprendimiento posterior vítreo (DPV)
El vítreo es una sustancia gelatinosa transparente similar a la clara del huevo que ocupa la parte posterior del ojo entre el cristalino y la retina. Está compuesto principalmente de agua (98%) más colágeno y ácido hialurónico. Como parte del envejecimiento normal, el gel vítreo se separa de la retina posterior en un proceso conocido como desprendimiento posterior vítreo (DPV).
En el 65% de los mayores de 65 años, el DPV ocurre espontáneamente y sin síntomas. En el 35% restante, el proceso se torna patológico y el DPV no se completa — quedando áreas de adhesión anormal sobre la mácula.
VMA vs. VMT — normal vs. patológico
Adhesión Vítreo Macular (VMA)
La corteza vítrea comienza a separarse de la retina pero aún mantiene contacto leve. Es parte normal del proceso de DPV. Con el tiempo el vítreo se separa completamente sin dejar adherencia. Asintomática — no requiere tratamiento.
Tracción Vítreo Macular (VMT)
Adhesión anormalmente fuerte del gel vítreo con la fóvea que genera tracción activa, distorsión de la arquitectura retinal y compromiso visual. A mayor tracción, mayor grado de daño funcional. Puede requerir tratamiento.
Clasificación y severidad
La VMT se clasifica como aislada si no está asociada a otra patología macular, o como asociada cuando coexiste con membrana epiretinal, degeneración macular, retinopatía diabética u otras condiciones. La severidad está determinada por el grado de distorsión morfológica y funcional que genera la tracción.
Características diagnósticas
DPV incompleto — el vítreo se separó de la periferia pero permanece adherido a la región foveal central
Adhesión anormalmente fuerte de la cara posterior del gel vítreo (corteza vítrea) con la mácula
Tracción activa que causa cambios morfológicos (distorsión de capas, quistes, elevación foveal) y funcionales (pérdida de agudeza visual)
🔬 El OCT como herramienta central
Gracias a los avances en tomografía de coherencia óptica (OCT) de las últimas dos décadas, podemos entender el proceso de DPV con un nivel de detalle antes imposible. El OCT es un estudio no invasivo que permite diagnosticar la VMT, estadificarla, monitorear su evolución en el tiempo y decidir el momento óptimo para ofrecer tratamiento — sin necesidad de ningún contraste ni procedimiento invasivo.
VMT asociada a otras patologías
Frecuentemente la VMT coexiste o contribuye a otras condiciones maculares. El OCT permite identificar la interacción entre la tracción vítrea y la patología subyacente:
Patologías relacionadas con la interfaz vítreo macular
Tratamiento
Cuando la VMT no se separa espontáneamente y la visión comienza a afectarse, es racional considerar tratamiento médico o quirúrgico. La decisión depende del grado de compromiso visual y la morfología en OCT.
Casos que posiblemente requieran manejo quirúrgico
La VMT puede progresar silenciosamente. El seguimiento periódico con OCT es fundamental para detectar el momento en que la tracción comienza a comprometer la visión central y actuar antes de que se forme un agujero macular, cuya reparación es más compleja y el pronóstico visual más reservado.